Historia / Los Comienzos


Puente es un movimiento católico que reúne en su acción apostólica a hombres y mujeres cristianos que creen que el Evangelio es la fuerza del amor que cambia y mejora el mundo, adelantando el Reino. El nombre "Puente" deriva de la idea de ser como un puente entre los hombres y Cristo, una vinculación, que al igual que un puente de la vida real, une dos márgenes.

Los comienzos de Puente ocurren en una ciudad al norte de Argentina, llamada San Miguel de Tucumán, recordándose como fecha de inicio el 4 de Junio de 1971. Quién da los primeros pasos, a impulsos del Espíritu Santo, es el Dr. Guillermo Sylvester, abogado y juez en ese momento.

Desde los primeros momentos, se comenzaron a efectuar retiros como tarea principal. Estos retiros se llaman "Puentes", y siguen una línea ignaciana en su estructura fundamental. De esta manera, se comienza a delinear una de las características fundamentales de Puente, que es el trabajo apostólico en la armonía y la complementación permanente del laico y del sacerdote en el trabajo apostólico, con sus roles bien definidos.

Otra de las características de Puente, que se fundamenta también en el carisma propio, es la actitud misionera permanente, saliendo hacia fuera de la Iglesia en busca de las ovejas perdidas, y en la idea de aportar el esfuerzo para "reunir a los hijos de Dios dispersos". De esta forma, la enorme mayoría de los miembros de Puente son personas que estaban alejadas totalmente de la Iglesia.

Puente desarrolla una fuerte idea del animador cristiano, llamando a servir a la Iglesia, desde el lugar que cada uno tiene en la vida, pero con una participación clara en la misión del Apostolado Universal, a que Jesús nos llama a todos en la cita evangélica de la Ascensión.