Los fieles y la Cultura

Por Nicolas Lafferriere

Sin duda alguna los laicos estamos inmersos en nuestras realidades y todo lo que ello compete. Y sabemos que cada una de estas realidades forman a la sociedad y contribuye a la cultura que es como el agua de una pecera por donde el pez inmerso en ella habita a diario. Y la cultura es igual para cada uno de nosotros, nos movemos en ella a diario. Y en este caminar del día a día el fiel encuentra en diversos aspectos sus desafíos.

Un desafío particular se plantea en el campo de la formación de los jóvenes. En efecto, creo que tenemos como Iglesia que repensar las formas en que se los acompaña para la maduración hacia su vida como laicos. En efecto, algunas propuestas de formación y participación terminan siendo algo regresivas, apuntando al compromiso de los jóvenes como catequistas o dirigentes de jóvenes de sus colegios o parroquias. Eso es válido, pero falta prepararlos mejor para la vida adulta. Algo de eso propone el Papa Francisco con fuerza en Christus Vivit, cuando señala que el sentido de la vida es “ser para los demás” y que ello, “en la vida de cada joven, normalmente está relacionado con dos cuestiones básicas: la formación de una nueva familia y el trabajo. Las diversas encuestas que se han hecho a los jóvenes confirman una y otra vez que estos son los dos grandes temas que los preocupan e ilusionan. Ambos deben ser objeto de un especial discernimiento” (Christus Vivit, n. 258).

Continuando con el tema de la formación, creo que otro gran desafío es lo que dice el Papa Francisco en Evangelii Gaudium 173 sobre acompañar y formar “en medio de la acción apostólica”. Es decir, tenemos que encontrar formas de formar a los laicos en la acción misma, sin esperar a que estén completamente formados para que se inserten en el trabajo o en un ámbito de edificación de las realidades temporales. Es un desafío apasionante y decisivo que tiene como objetivo que la persona descubra que toda su vida es una misión como dice luego el mismo Papa (EG 273).

Un problema que no se puede soslayar es la difusión de una ideología laicista en niveles políticos y mediáticos, que tienden a considerar que la fe debe quedar recluida en el ámbito de la puramente privado. Es un problema que hoy atraviesa amplios sectores y que lo padecen muchos laicos comprometidos con su fe y que, ya sea en ámbitos públicos o privados, se ven muchas veces presionados por un clima laicista.

Apoyar a esos laicos, ofrecerles criterios de discernimiento sobre cómo seguir testimoniando la fe con caridad en medio del mundo, es un desafío urgente. Esta mentalidad laicista también se traduce en una crisis cultural que mina las bases de la convivencia por el difundido relativismo que termina convirtiéndose en ideología totalitaria, como en su momento denunció Benedicto XVI y Francisco en Evangelii Gaudium 61.

El laicismo también nos obliga a purificarnos y evitar reacciones que no son cristianas. Ante el laicismo podemos caer en la radicalización y no es esa la respuesta que queremos vivir en el día a día. En el trabajo, en la familia, queremos dar testimonio de amor, pero sin renunciar a la verdad; es una prueba difícil y cotidiana.

Otras veces escondemos nuestra fe y no damos testimonio. Sentimos que no siempre encontramos el modo para vivir naturalmente la fe en una sociedad que a veces es muy hostil. A veces podemos caer en la llamada espiral del silencio. A veces nos faltan los espacios para compartir esas dificultades, los espacios sanadores y motivadores de los que habla el Papa Francisco en Evangelii Gaudium 77. Espacios para discutir cómo comunicar nuestra fe, cuidando las palabras para no herir, pero con conciencia que tenemos que dar testimonio de la verdad porque hay mucho en juego. Faltan espacios para pensar y fortalecernos ante estas tensiones que vivimos cotidianamente.

Además, ante algunos cambios culturales profundos que están muy extendidos, nos preguntamos: ¿Cómo manejarnos en un mundo en que hemos perdido muchas batallas culturales? ¿Qué hacemos? ¿Cómo mantener vivo el testimonio? En tal sentido, no podemos debilitar nuestra identidad y tenemos que seguir proponiendo el ideal.

Otro gran desafío es el de la vida familiar. Vivir la fe en la familia, formar a los hijos, sostener una identidad cristiana en medio de un mundo paganizado, cuidar las relaciones con la familia ampliada y ser testimonio de amor y de verdad, conciliar trabajo y vida familiar y las múltiples ocupaciones cotidianas, son algunos temas que nos interpelan.

 

En conexión con ello, hace falta revalorizar el sacramento del matrimonio, en línea con lo que dice el nº 35 de Amoris Laetitia: “Los cristianos no podemos renunciar a proponer el matrimonio con el fin de no contradecir la sensibilidad actual, para estar a la moda, o por sentimientos de inferioridad frente al descalabro moral y humano”. Estaríamos privando al mundo de los valores que podemos y debemos aportar. Es verdad que no tiene sentido quedarnos en una denuncia retórica de los males actuales, como si con eso pudiéramos cambiar algo. Tampoco sirve pretender imponer normas por la fuerza de la autoridad. Nos cabe un esfuerzo más responsable y generoso, que consiste en presentar las razones y las motivaciones para optar por el matrimonio y la familia, de manera que las personas estén mejor dispuestas a responder a la gracia que Dios les ofrece” (Francisco, Amoris Laetitia, 35).

Sin duda alguna enfrentar estos desafíos que la cultura actual nos trae día a día es algo que como cristianos no podemos dejar pasar y debemos enfrentar de la mano de la Gracia de Dios y así poder sembrar la maravillosa esperanza que este mundo necesita.

Continuará….

Si desea seguir profundizando y formándote en este tema, podemos recomendarte otros artículos que hemos publicado de Nicolas Lafferriere y el rol de los laicos en el mundo.

Primer artículo:  https://movimientopuente.org/2023/01/18/los-laicos-y-su-mision-en-las-realidades-temporales/

Segundo artículo: https://movimientopuente.org/2023/02/02/la-legitima-autonomia-de-las-realidades-de-hoy-concilio-vaticano-ii/

Tercer artículo: https://movimientopuente.org/2023/03/02/3364/

Cuarto Artículo: https://movimientopuente.org/2023/03/16/3404/

Quinto articulo: https://movimientopuente.org/2023/09/26/cuestiones-del-dia-a-dia-de-un-laico-2/

 

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